Quizás llevas demasiado tiempo intentando cambiarte en lugar de escucharte.
Si eres madre, dueña de casa, profesional o simplemente una mujer que lleva años cargando con complejos, probablemente conoces ese ciclo: control, restricción, ansiedad, culpa... y empezar otra vez.
Te dijeron que necesitabas más disciplina. Que tenías que esforzarte más. Que cuando llegaras a cierto número en la báscula finalmente podrías sentirte bien contigo misma.
Pero quizás nunca se trató solamente de comida.
Quizás estabas intentando solucionar un dolor emocional utilizando reglas sobre tu cuerpo.
Y eso puede convertirse en una batalla agotadora.

